las inmobiliarias aumentan sus deudas
El informe semestral de
Los datos de
Los 138.933 millones de endeudamiento, además, representan más de tres veces el patrimonio total del sector, duplicando el ratio del conjunto de empresas no financieras cotizadas y supone 10,83 veces el Ebitda, frente a las 3,91 de la media de todas las cotizadas no financieras.
«Algunas sociedades han incrementado sustancialmente su exposición a perturbaciones adversas, como consecuencia del fuerte incremento del endeudamiento en los dos últimos ejercicios, en parte ligado a diversas operaciones corporativas», analiza
«Boom» y diversificación
Los bajos tipos de interés -negativos en términos reales durante mucho tiempo- y el «boom» inmobiliario han motivado los elevados niveles de apalancamiento de estas compañías. Aunque el verdadero salto se produjo en 2006, en el que además de las operaciones inmobiliarias, las constructoras emprendieron una vorágine de compras para sus procesos de diversificación. Ese año, la deuda del sector pasó de
Las operaciones más destacables que han llevado a esos niveles de deuda son por todos conocidas. La entrada de Sacyr Vallehermoso en Repsol YPF, Eiffage y Europistas. El asalto energético de ACS en dos de las principales compañías del sector, Iberdrola y Unión Fenosa, además de la adquisición del 25% de la constructora alemana Hochtief. La toma de control de Endesa por parte de Acciona. La apuesta de Ferrovial por los aeropuertos británicos con la compra de BAA. Las faraónicas compras de la pequeña Inmocaral, que en un año invirtió más de 7.000 millones en hacerse con Colonial, Riofisa y el 15% de FCC.
El resultado de este «boom»de operaciones corporativas es un sector extremadamente endeudado y con problemas para conseguir refinanciación ante la paralización de los mercados mayoristas y el encarecimiento del precio del dinero, lo que pasa factura en forma de caídas en su cotización.
Sin embargo, llama la atención que las adquisiciones acometidas no han revertido en un mayor beneficio si se compara con las imponentes cargas que llenan de ceros el pasivo de los balances.
Según datos de
La carga financiera media de las compañías cotizadas es de 0,33 veces, casi una tercera parte del sector del ladrillo, mientras que el ratio deuda sobre Ebitda alcanza las 3,91 veces, lo que supone también tres veces menos.